Huevos de gallinas libres
Somos una empresa familiar con consciencia en la necesidad de un cambio en la forma de producir y consumir alimentos.
Compuesta por integrantes de distintos lugares del mundo, la empresa se formó a partir de la intención de ser parte del cambio, empezando a tener gallinas con una crianza orgánica, con respeto hacia ellas y su entorno. La alta calidad de nuestros huevos, característica que nos enorgullece día a día, surge de esta forma consciente de cuidado y producción.
Margarita era el nombre de la abuela de uno de los fundadores de la empresa. Esposa de Juan, quien a los 14 años decidió dejar sus estudios para trabajar en el campo.
Gracias al esfuerzo, perseverancia y dedicación, con el tiempo Juan pudo comprar un campo que llamó “Margarita”, en honor a la madre de sus hijos.
Margarita también es el nombre de una de las integrantes más jóvenes del grupo familiar. Una niña de ojos transparentes, sonrisa pícara y carácter fuerte.
La Margarita es el establecimiento en el que llevamos a cabo las actividades productivas.
Un campo poblado por perros, gatos, gansos, liebres, caballos, vacas, ovejas y, por supuesto, gallinas.
Lugar de trabajo, descanso y encuentros familiares, cuenta con hectáreas destinadas al cuidado de los animales, respetando siempre su forma de vida y su entorno.
Los huevos de gallina feliz provienen de gallinas criadas a campo abierto. Cómo se hacía antes.
Duermen en una especie de casa rodante, al igual que al momento de poner el huevo.
Gracias al suplemento alimenticio natural, mejora el calcio y ayuda a la firmeza de la cáscara.
Eugenia cuida a las gallinas todo el tiempo, todos los días, asegurando una crianza respetada, sin sufrimiento, logrando así una mejor calidad de producto.